Como funciona

A la fecha, la medición de la inclusión financiera se ha centrado a nivel global en dos indicadores clave: acceso y uso, lo cual ha permitido comparaciones entre países. Según esta medida, sólo el 47% de los adultos mexicanos tiene un instrumento de depósito formal, mientras que el 31% tiene crédito formal. Sin embargo, el marco existente solo se enfoca en medir los resultados de la inclusión financiera y no así los impactos que reflejan el grado en que la inclusión financiera realmente ha contribuido a mejorar la capacidad de las personas para administrar los gastos diarios, desarrollar resistencia ante shocks financieros y permitirles alcanzar objetivos de vida y aprovechar oportunidades de movilidad económica.